La memoria de los crímenes de odio frente al auge de las extremas derechas
"No quiero moros en el local", dijo un exmilitar español cuando vio a una camarera hablar con un hombre de origen árabe. Younes salió en defensa de la trabajadora, recriminó al hombre sus declaraciones racistas y volvió a su asiento. Al rato, el alborotador volvió armado y asesinó al marroquí a tiros. Sucedió en Mazarrón, Murcia, en junio de 2021. El asesino fue condenado a más de 20 años de prisión, pero el jurado no apreció agravante de racismo ni de islamofobia, a pesar de las palabras contra los ‘moros’ y los musulmanes que profirió el autor durante el crimen.
Un mes después, Samuel salía de una discoteca con sus amigos en la playa de Riazor, en A Coruña, cuando varios individuos le increparon al grito de maricón. Le persiguieron y le dieron una brutal paliza que acabó con su vida. El caso estuvo envuelto de una campaña de desinformación por parte de la extrema derecha, que primero quiso racializar el crimen acusando falsamente a un grupo de migrantes, y después, culpando a la izquierda, asegurando que los autores pertenecían a un grupo antifascista del Deportivo. Nada de esto era cierto, pero el bulo quedó impune. Luego vino su campaña negacionista, borrando la homofobia del caso, culpando a la izquierda y a las personas LGTBIQ de querer politizar y manipular el crimen. Finalmente, el tribunal consideró que se trataba, efectivamente, de un crimen de odio por homofobia. El caso de Samuel Luiz es hoy un símbolo para la comunidad LGTBIQ y una alerta de que el odio homófobo sigue vivo, y sigue matando.
El caso de Younes Bilal y el de Samuel Luiz son dos de los siete casos nuevos incorporados al proyecto crimenesdeodio.info, cuya actualización se presentó el........
