Traidores
Sucede que Santiago Abascal, espartano de paguita perenne y patriota a media jornada, anda paseando el artículo 102 de la Constitución con el pretexto de Ceuta. El asunto huele a ropa vieja. Los abascales no pierden la ocasión de firmar querellas que ocupan gruesos titulares pero que ningún juez sereno admite a trámite. Ahora Vox estima que el presidente, su sanchísima perridad, debe pagar su deslealtad a España en el banquillo de los criminales. “Estamos en manos de un traidor”, dijo el otro día Abascal frente al Ayuntamiento de Madrid. “¡Pedro Sánchez, a prisión!” coreaban los parroquianos.
El usufructo selectivo de la Constitución viene de lejos. En 2014, apenas un día después de que Vox se presentara en sociedad, Abascal invocó el artículo 155 y pidió que el Estado tomara las riendas de la Generalitat. En aquellas fechas, Artur Mas aún no había convocado la consulta del 9-N y las peticiones de Vox sonaban a delirio extraterrestre. Menos de cuatro años después, Mariano Rajoy terminó interviniendo la autonomía catalana con el apoyo del PSOE y Ciudadanos. El objetivo de la extrema derecha no es tanto aplicar de inmediato su programa como desplazar el tablero político y expandir los límites de lo que consideramos aceptable.
El juego continuó ayer en la sesión de control al Gobierno. Según........
