Ayuso y sus ideas de bombero
Cuando le preguntaron, durante el debate electoral televisado de las elecciones autonómicas, cuáles serían sus medidas para combatir la crisis climática y cuidar el medio ambiente, Isabel Díaz Ayuso dijo que había que llevar la naturaleza y la salud a cada hogar madrileño. “Vamos a hacerlo de esta manera”, especificó. “Que cada balcón de Madrid tenga una planta”. Era una idea soberbia, prodigiosa, alucinante en su sencillez y su eficacia. En vez de limpiar los montes, reclutar más brigadas forestales o implementar drones de vigilancia, cámaras térmicas y sistemas de alerta temprana, poner una maceta en cada balcón de la capital y listo. Si la cosa se tuerce, dos macetas. A los electores madrileños, esta propuesta (y otras del mismo estilo macetero) les encantó y de ahí que votaran a Ayuso en masa. Como si cada uno se hubiese plantado una amanita phalloides en la cabeza.
Por supuesto, el de la maceta en el balcón sólo era uno de los muchos planes infalibles que Ayuso y su equipo de librepensadores habían preparado en materia de prevención de........
