Una vergüenza contrarreloj
“Y yo, Maricarmen, tengo un mensaje para ti”, gritó Pedro Sánchez este domingo en un acto del PSOE en Madrid. Ese mensaje al que es refería era, exactamente: “El Gobierno está trabajando contrarreloj para llevar al Consejo de Ministros el decreto de vivienda”. Pero no era un mensaje para Maricarmen. Era para sí mismo, para sus seguidores y también para los partidos a los que necesita, que no son pocos: Junts, PNV, Sumar (IU, Más Madrid, Comuns…), Podemos, ERC y Bildu. Ahí es nada.
El grito del presidente del Gobierno subiéndose al lomo de la última anciana desahuciada produce una molestia grave, un desagrado de piel, el desacomodarse de las decencias comunes. Hay algo brutal en el hecho de que se esté negociando cualquier cosa, la que sea, sobre vivienda en el último momento de la legislatura, o como admite sin sonrojo el propio presidente........
