Filemón Escóbar, militante de la vida
Han pasado nueve años desde aquel 6 de junio en el que partiste. Sin embargo, permanece esa extraña sensación de que nueve años no son nada, apenas un breve retazo del tiempo, y que tu figura es tan nítida en nuestra memoria y tu presencia continúa siendo tan cariñosa entre los tuyos. En cada reunión familiar nos acompañas, en los relatos de anécdotas que vivimos contigo, las más de las veces jocosas. Si no nos arrancas una sonrisa, es una carcajada la que lanzamos, porque eras muy ocurrente. Retornas con esa voz particular que muchos admiraban, con tus dichos, tus ocurrencias, tus interjecciones “oy”, y sentimos el cariño y admiración que nos tenías.
Este 06 de junio, que se reunió la familia, estuviste muy presente. No pudimos soslayar hablar de la situación del país; claro que hubo disensos en la lectura. Sin embargo, coincidimos todos en aquello que pregonaste, que aprendimos de ti, y que lo repetías una y otra vez; que la izquierda había cometido muchos errores a lo largo de la historia del país, y que tenía que aprender de ellos y no volverlos a cometer. Y sobre todo, no comulgabas con optar por el camino que implicara violencia y derramamiento de sangre. Recuerdo cuando descubriste el texto Zarate el temible Willka de Ramiro Condarco, y apasionado........
