La segunda campaña contra el coronel Manuel Ascencio Padilla y la batalla de “El Villar”
En el artículo titulado “La Primera Campaña Contra el Coronel Manuel Ascencio Padilla y la Batalla de Cumpati” (ANF; 10/3/2026) concluimos que el fracaso de esa primera operación “ocasionó gran preocupación en el gobierno de Charcas, así como pánico en la población de Chuquisaca” (ídem). Al respecto, Andrés García Camba y de las Heras (García Camba), historiador quien, en calidad de militar español, participó de la guerra de independencia, comentó que “la revolución progresaba visiblemente y Padilla engrosaba asombrosamente su facción” (“Memorias para la historia de las armas españolas en el Perú”; 1916). La incertidumbre de Chuquisaca “aceleró la segunda campaña en ejecución del plan del general Juan Nepomuceno Ramírez de Orozco y Gallardo (Ramírez) mediante el cual se pretendía atrapar al coronel Padilla entre dos frentes realistas, uno que se movilizaría de (.) Chuquisaca [hoy Sucre] y otro que avanzaría de (.) Vallegrande” (ANF; 10/3/2026).
Para el segundo semestre de 1816, el Coronel Manuel Ascencio Padilla Gallardo y Juana A[s]urdu[i] Llanos de Padilla -finalmente- habían asentado el Cuartel General de sus guerrilleros en la “Angostura del río Mojotorillo”, muy cercana al pueblo de “La Laguna” (hoy Padilla). Ese Cuartel fue la mayor amenaza al sistema colonial en Charcas (Alto Perú). Su funcionamiento motivó que los ejércitos españoles concentrasen sus fuerzas en Charcas con el afán de destruir los distintos asientos guerrilleros que orbitaban a su alrededor. En el “Partido de la Frontera de Tomina”, cada asiento guerrillero funcionaba coordinado con los demás, para lograr sus objetivos y evitar sobresaltos.
Algunos importantes líderes que participaron de la Republiqueta de Tomina fueron: el Coronel Manuel Ascencio Padilla Gallardo y su esposa Juana A[s]urdu[i] Llanos de Padilla, el sacerdote arequipeño Mariano Suárez Polanco (Tata Polanco), Esteban Fernández, el rioplatense Agustín Ravel[l]o, Pedro Bedoya, Vicente Umaña, Juan Huallparrimachi Mayta, el capitán Fermín Cueto, sus hijosel coronel Jacinto Cueto España y Manuel Cueto España, Juan Antonio Álvarez de Arenales, Antonio López y su hermano José Manuel López, Don Josef María (Mariano) Caballero, Manuel Esteban Gonzales, José Antonio Ibañes, Juan Gualberto Pérez, etc., repartidos en los asientos guerrilleros de “San Salvador de Sopachuy”, la “vice parroquia de San Pedro de Guadalupe en la Doctrina de ‘San Salvador de Sopachuy’”, “Mollene”, “El Salto”, “Tarvita”, “Tapala”, “Capactala” y “San José de Alizos”.
Como se adelantó líneas arriba, acaeció que, en ejecución del plan del general Ramírez, el gobernador intendente de Chuquisaca y presidente interino de la Audiencia y Chancillería Real de La Plata de la Provincia de los Charcas (Real Audiencia) Miguel Tacón y Rosique (Tacón) se desplazó desde Chuquisaca hacia La Laguna donde acumuló mil quinientos hombres. Al mismo tiempo, el militar Francisco Xavier de Aguilera (Aguilera) se movilizó desde Vallegrande hacia La Laguna con mil hombres. Mediante el parte oficial de 9/10/1816 que el coronel Jacinto Cueto España le remitió al general Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano (Belgrano), se sabe que el 13/9/1816 sucedió la denominada batalla de La Laguna cuando “repentinamente el movimiento de la División del Valle Grande al mando de Aguilera en número de mil hombres con seiscientas bayonetas (.) se puso en el pueblo de la Laguna centro de la Provincia, ocupando toda la retaguardia y por combinación con Tacón que tenía la fuerza de mil quinientos hombres de dicha ciudad. Para asegurar nuestra defensa y antes que Aguilera comunique con su posición que no era fácil por estar cerrados todos los puntos de Chuquisaca asegurados con los comandos de Serna, Miranda, Zárate y Carrillo. (.) el día 13 del pasado septiembre se dispuso el ataque por vanguardia y retaguardia del enemigo, presentándose el Coronel [Padilla] con su infantería en un campo descubierto; y poco antes de la acción comenzó a variar sus órdenes, reduciendo el movimiento a un ataque falso lo que era repugnante a la posición en que se hallaba y apenas intentó su retirada cargó el enemigo sobre él principio del desorden, que vino a parar en una derrota bien funesta, que de no haberlo sostenido con mi caballería [la comandada por Jacinto Cueto] perecen todos y con todo perdimos algunos prisioneros y veinticinco armas de boca, habiéndonos perseguido el enemigo hasta la distancia de dos leguas por ambos costados” (Gantier, J., “Doña Juana Azurduy de Padilla”; 1946). Sobre el punto, Ramallo relata que “Aguilera que había ocupado La Laguna llegando por el camino del pescado [hoy Villa Serrano], tampoco era hombre que dejaba esperar, de manera que le salió al encuentro el 13 de septiembre de 1816. Padilla........
