Cabos sueltos y un disparo certero
La versión de la ciudadana Nadia Beller es que el lunes 17 de agosto, dos sicarios se acercaron a donde ella esperaba a unos individuos que iban a darle una documentación incriminatoria contra Evo Morales y le dispararon a pocos metros, habría recibido tres impactos de bala en su cuerpo, pero con la entereza de una walkiria, ella no hubiera proferido ni un susurro, se habría hecho la muerta y eso la habría salvado.
Luego vino una ambulancia, y otra más, y finalmente fue conducida a una clínica donde fue atendida, se le hizo una intervención quirúrgica y se le colocó una placa metálica en el hueso de su brazo derecho.
Beller que estaba en realidad en una misión encomendada por su amante Fernando Cerimedo, inmediatamente intuyó que el autor intelectual de ese intento de asesinato, era el asesor del Presidente, y lo denunció ante la policía.
Beller ha dicho que Cerimedo era extremadamente poderoso, que manejaba a la policía, y a los ministros, y hasta al Presidente, pero eso no le sirvió para librarse de ser arrestado al llegar a Santa Cruz, uno se pregunta, ¿cómo se atrevieron........
