Olas de calor en Europa
Cuando una ola de calor asfixia Europa solemos pensar que todo empieza aquí. Miramos los mapas del tiempo, vemos un enorme anticiclón instalado sobre la Península Ibérica o el continente y damos por hecho que ahí está el origen del episodio. Pero la atmósfera funciona de una forma mucho más fascinante. Lo que ocurre sobre nuestras cabezas puede haber comenzado miles de kilómetros al sur, en las regiones tropicales, e incluso verse influido por cambios que tienen lugar cerca de Groenlandia, idea que cada vez despierta más interés entre los científicos.
Todo empieza con una realidad muy sencilla. Los trópicos reciben mucha más energía del Sol que las regiones polares. Ese exceso de calor debe viajar continuamente hacia el norte y hacia el sur para mantener el equilibrio climático del planeta. Sin embargo, ese transporte no ocurre de manera uniforme. La atmósfera parece funcionar a impulsos, como si enviara periódicamente grandes “pulsaciones” de aire cálido y muy húmedo hacia las latitudes medias. Buena parte de ese transporte se concentra en estrechos corredores conocidos como ríos atmosféricos, auténticas autopistas de vapor de agua que conectan los trópicos con regiones mucho más alejadas. En Navarra sufrimos los efectos de uno de........
