Europa tiene demasiados planes y muy pocas decisiones
La UE se ha convertido en una extraordinaria fábrica de estrategias, informes y declaraciones de intenciones, pero continúa mostrando enormes dificultades para transformar sus ambiciones en decisiones políticas. Europa sabe que necesita reforzar su competitividad, construir una defensa común, garantizar su autonomía energética y desempeñar un papel más relevante en el escenario internacional. Los diagnósticos están hechos y las soluciones, en buena medida, identificadas. Sin embargo, cada vez que llega el momento de actuar aparecen las resistencias nacionales y las disputas presupuestarias. La distancia entre lo que Europa anuncia y lo que finalmente consigue amenaza con convertirse en su principal debilidad. El problema ya no es saber hacia dónde debe avanzar la Unión, sino determinar si sus gobiernos están verdaderamente dispuestos a hacerlo. Porque una potencia no se construye solamente con proyectos, sino con decisiones y voluntad política.
Europa sabe lo que necesita
Pocas veces en la historia de la integración europea ha existido tanta claridad sobre........
