Mal regusto tras el hantavirus
La gestión de la crisis del hantavirus ha dejado una lección que no acaba de calar en la clase política: ser eficiente ante una alerta sanitaria no es sinónimo de actuar unilateralmente. El episodio del buque fondeado en Tenerife exigía un ejercicio de cogobernanza real que ha brillado por su ausencia. En lugar de situar al Gobierno canario en el centro de la cooperación, el Ejecutivo central ha optado por orillarlo en exceso. Las dudas expresadas por Fernando Clavijo debieron ser abordadas y aclaradas con lealtad institucional y pedagogía.
Sin embargo, el Ministerio de Sanidad........
