Manual sentimental para sobrevivir a San Isidro
Manual sentimental para sobrevivir a San Isidro
Las grandes marcas miran hacia Madrid. Activan aquí. Celebran aquí. Invierten aquí. Se inspiran en Madrid.
Decía Isabel Díaz Ayuso que Madrid es tan grande que puedes vivir sin encontrarte con tu expareja y eso es libertad. Con todo el cariño institucional: discrepo. Yo me encontré con uno este jueves.
Y además no uno de esos ex arqueológicos que ya solo remueven una ternura ligeramente antropológica, como cuando uno recuerda una tendencia estética incomprensible o un flequillo mal ejecutado. Hablo de un ex tan reciente que ni siquiera sabes muy bien si jurídicamente es aplicable el término. De esos vínculos contemporáneos que desconoces si han terminado, se han suspendido, están en revisión o simplemente forman parte de ese género emocional tan en boga que consiste en no explicarle a nadie absolutamente nada.
Madrid, para estas cosas, tiene un sentido del humor bastante cuestionable. Porque una va a Las Ventas con la intención profundamente noble de abrazar cierta tradición patria, observar la liturgia del ruedo, analizar estilismos con el rigor sociológico que merece cualquier tarde taurina y quizá dejarse ver con esa naturalidad cuidadosamente producida que exigen hoy los eventos sociales; y, de pronto... acaba enfrentándose a algo mucho más inquietante: su propio currículo sentimental.
No sé si es karma, astrología, historia no resuelta,........
