¿Es la escuela un parque de atracciones?
Imagen de archivo. / Casteleiro/Roller Agencia / LCO
En más de una ocasión me ha venido a la mente el siguiente mundo distópico: las escuelas no abrían sus puertas porque los gobiernos de turno se daban cuenta de que en ellas se enseñaban y se mostraban las verdaderas intenciones del poder y las razones que estaban detrás de la corrupción y de la manipulación de los poderosos frente al pueblo y la ciudadanía. Hoy las escuelas, institutos, universidades, centros de formación profesional, sí abren sus puertas. Iniciamos un nuevo curso cargado de dudas, pero también repleto de esperanzas e ilusiones nuevas. Caigamos en la cuenta de que una de las condiciones para que la sociedad funcione es que la escuela desarrolle su vida propia. Sin la apertura de sus puertas las familias sucumbirían, muchas empresas se irían al traste y, de pronto, miles de personas y colectivos se quedarían sin trabajo, perdiendo un capital único, irrepetible e........
