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Telémaco lee la correspondencia entre Calvino y Sciascia

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01.09.2026

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¿Qué nos revela la correspondencia entre Calvino y Sciascia? Sobre todo, un mundo que ya no existe. Un mundo que ha durado siglos y siglos y que, en los años ochenta del siglo pasado, justo en el momento de la muerte de Calvino y de Sciascia, se hundió. Como si entonces la humanidad ya no pudiera soportar ese gran fardo de palabras escritas sobre la piedra y el papel en que, hasta aquellos años, creyó que había dibujado los jeroglíficos de su futuro.

Jean Paul, a principios de siglo XIX, dijo que “los libros son largas cartas enviadas a los amigos”. Con esta frase recogió para siempre la quintaesencia del humanismo. Dos siglos más tarde, Peter Sloterdijk, en nuestro mundo “postepistolográfico”, ofrece una variante a la frase de su compatriota: “el humanismo constituye una telecomunicación que, a través del arte de la palabra escrita, engendra amistad”.

En nuestra civilización, el humanismo ha representado, en efecto, esta facultad de hacer amigos por medio de los libros. La telecomunicación (τηλε significa “desde lejos”), antes de convertirse en la palanca principal de nuestra sociedad del espectáculo donde todo debe ser transmitido en tiempo real, encarnó, en su forma epistolar, el placer de comunicarnos a distancia con alguien que no estaba presente. Un placer que implicaba la expectativa, el aburrimiento, el ocio, pero sobre todo la carencia y el sentimiento del vacío. Un placer que, en nuestro mundo demasiado lleno, se apagó. Ni siquiera lo recordamos. Como si la memoria, no encontrando más instrumentos con los cuales practicar, se hubiera atrofiado.

Por esta razón, siempre incómodo con este mundo que ya no siente la necesidad de hacer amigos a través de la palabra escrita, he elegido como héroe a Telémaco: “aquel que lucha desde lejos”.

Mi Telémaco no busca a su padre de manera apresurada. Si el “niño es el padre del hombre”, eso no significa que haya que quedarse siendo niño toda la vida. Al contrario. Por eso mi Telémaco combate desde lejos una guerra escritural con el fin de hacerse hombre y de conservar su distancia de este mundo. Mi........

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