menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La tumba de Chávez

30 0
10.04.2026

Nombre de usuario o dirección de correo

Los últimos años de la Unión Soviética estuvieron marcados por el colapso económico y la inestabilidad política, y no era para menos: setenta años de socialismo se venían abajo. Un símbolo de esa época ha persistido hasta ahora: la tumba del líder de los bolcheviques, Vladimir Ilich Ulianov, conocido mundialmente como Vladimir Lenin y fallecido en 1924.

Después de la caída de la también llamada URSS, ha continuado el debate en la sociedad rusa sobre si el cadáver del revolucionario debe ser enterrado o permanecer embalsamado en el mausoleo construido hace alrededor de cien años. Si bien no es más una atracción turística que un lugar de encuentro para los rusos como sociedad, homenajea a una figura política controversial, fundador de un sistema de gobierno muy influyente que terminó en un fracaso tremendo. Para un demócrata de cualquier parte del planeta, Lenin constituye una figura política indigna de una veneración que recuerda a las reliquias de los santos en las iglesias católicas. Fue un líder cruel dispuesto a eliminar todo asomo de disidencia a sangre y fuego.

Los herederos de la Revolución bolivariana actuaron al estilo bolchevique cuando su líder, Hugo Chávez, murió el 5 de marzo de 2013. En tiempo récord se levantó un mausoleo en el Cuartel de la Montaña 4F, una edificación que se terminó de construir en 1906 y fue sede, sucesivamente, de la Academia Militar, el Ministerio de la Defensa y el Museo Histórico Militar. En su ansia por renombrar el patrimonio arquitectónico del pasado con fines de propaganda, la revolución rebautizó el museo: las siglas 4F del actual Cuartel de la Montaña aluden al 4........

© Letras Libres