No nací en El Golfo
Soy de Playa Blanca. Hijo de una familia de marineros. He crecido viendo unas manos que no conocían el descanso, manos castigadas por la sal, por el viento y por el trabajo. En mi casa aprendí que el mar no regala nada y que todo lo que tenemos ha costado esfuerzo, sacrificio y dignidad.
Por eso, cuando veo lo que está ocurriendo en El Golfo, no puedo mirar hacia otro lado.
No hace falta haber nacido allí para comprender el dolor de un pueblo que ve cómo se deteriora parte de su historia mientras pasan los años sin soluciones.
Porque quienes somos hijos del mar........
