Psicopatología del bienestar
Contemplar las algarabías que incendian de manera intermitente las calles de nuestra vieja Europa invita a un diagnóstico clínico mucho antes que a un análisis político. Vemos barricadas, contenedores en llamas y acampadas de indignación perfectamente coreografiadas. Sin embargo, a diferencia de las revoluciones de antaño, famélicas, descarnadas y desesperadas, estas revueltas contemporáneas no huelen a miseria, sino a empacho. Europa no protesta por hambre de pan; protesta por indigestión de confort. Hemos desarrollado una patología tan curiosa como terrible: estamos cansados de vivir bien.
La psiquiatría, de la mano de la biología evolutiva, nos enseña una lección elemental e incómoda a partes iguales: el ser humano no está diseñado para la paz perpetua.........
