Entre la deuda histórica y la burocracia: detrás del aumento en la contratación de Petro con el Cric
La contratación directa del gobierno de Gustavo Petro con el Cric ha aumentado aproximadamente cuatro veces frente al gobierno anterior de Iván Duque. En estos cuatro años, la suma llega a 374 mil millones de pesos con el Consejo Regional Indígena del Cauca, que representa a alrededor de 360 mil indígenas de ese departamento, y que estrechó su vínculo con la izquierda con la llegada de Aida Quilcué, líder nasa del Cric, como fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda.
Es una contratación directa pero no a dedo. Fue ganada en una minga en 2016 en la que el Cric se movilizó, taponó la vía Panamericana para llamar la atención y acordó con el gobierno Santos la firma del decreto 1811 en 2017. Ahí el gobierno se comprometió a pactar un Plan Cuatrienal de inversión para superar la emergencia social de los indígenas del Cauca, reconocida por el Estado desde 1999.
El Cric acordó con Duque en 2019 la inversión de 700 mil millones de pesos en cuatro años, en contratación y ejecución directa de los ministerios. Duque solo cumplió con el 38%. Con Petro, el Cric acordó casi el doble en 2022, una inversión de 1,3 billones de pesos entre 2023 y 2026. Según cálculos del mismo Cric, Petro no va alcanzar a cumplirles ni con el 60% de lo acordado, pero la contratación si subió casi un 300%.
Para este reportaje, La Silla revisó la contratación, habló con voceros del Cric y viajó a dos resguardos en Cauca para revisar el impacto en las comunidades indígenas. Lo más notorio de la implementación es la mano de obra contratada, que internamente algunos líderes indígenas señalan como burocracia. Los respaldan los datos, con aumentos enormes en roles poco claros como coordinadores políticos. El Cric tiene hoy alrededor entre 8 mil y 10 mil personas contratadas, sumando las 11 asociaciones de cabildos que la componen y todos sus programas.
La mayor parte de la plata se va en dos rubros: educación (Seip) y salud (Sispi), que no se rigen bajo los mismos estándares que el resto del país porque son sus sistemas propios. Entre los contratos de educación y salud suman casi 300 mil millones de pesos en los últimos cuatro años. Es seis veces y tres veces más respectivamente a comparación del gobierno Duque. Eso se siente en las comunidades, donde los ciudadanos reconocen avances palpables en la atención.
Sin embargo, los recursos públicos se ejecutan en medio de una opacidad respecto a sus indicadores de impacto, que además son difíciles de entender porque no se rigen por los estándares del resto del país. El Cric no los hace públicos y se negó a responder preguntas de La Silla sobre resultados de atención, cobertura, etc.
Para los opositores del gobierno, se trata de presupuesto público para comprar apoyo popular estratégico para la movilización, la que presiona con bloqueos y marchas violentas. “Se alquilan indígenas para marchas por el precio y la mermelada correcta”, como lo puso el exvicepresidente de Álvaro Uribe, Francisco Santos, cuando la minga del Cric llegó a Bogotá en 2024 para presionar al gobierno Petro para que les firmara un decreto.
“A nosotros nos ha tocado la lucha. Políticamente se ganaron muchos derechos de esa manera, pero con la posibilidad de tener un gobierno aliado tampoco es que haya sido fácil. No es que nos paguen, ni mucho menos que nos den plata para ir a movilizarnos”, dice el consejero mayor del Cric de la zona de Tierradentro, Edgar Fernández. Él defiende que los recursos que les ha dado el gobierno Petro no son para “comprarlos”, sino que fueron ganados por los indígenas en la movilización social en otros gobiernos.
Fernández no desconoce el apoyo del Cric a la campaña de la izquierda, pero reitera que no es un apoyo ciego. “Si ahorita ganan Aida y Cepeda y no nos cumplen, también se les puede tapar la vía y nadie va a decir que no. Pero nosotros le apostamos a que si se hace un buen gobierno como el que venimos del progresismo, que atiende las necesidades de la gente, ¿para qué hay que tapar las vías?”,dice.
El Cric además es la organización indígena que más recursos ha recibido del gobierno Petro. “Ha habido una discusión interna, en el sentido de que dos regiones, Cauca y Nariño, se llevaron gran parte del presupuesto general (…) Uno puede decir sí, se llevaron más presupuesto, son injustos con los demás hermanos indígenas. Pero también hay que ser justos y decir: ellos tienen planes, avanzadas sus propuestas, nosotros no lo hemos hecho”, le dijo a La Silla el senador Julio Estrada, quien es del Pacto Histórico y hace parte del pueblo indígena guanano del Vaupés.
La mayoría de la contratación directa del Cric se ha ido en financiar sus sistemas propios. La Silla le pidió al Cric y al Ministerio de Educación indicadores de cobertura y resultados de atención de los sistemas indígenas. El Cric respondió por medio de entrevistas presenciales, pero cuando se le pidió cifras e indicadores decidió no responder. Mientras, el Ministerio de Salud explicó su función en la transición del sistema de salud propio del Cric.
Kitek Kiwe: más aulas, más contratación, más educación
En las paredes de la casa principal del resguardo indígena Kitek Kiwe está pintada su historia. Allí se narra cómo los indígenas se desplazaron forzadamente de la región de El Naya para huir de las masacres paramilitares en 2001. También se muestra cuando llegaron a este territorio en 2004, que en ese momento era una gran finca en Timbío, Cauca. En el mural también está pintado cómo los indígenas hicieron una de las primeras construcciones del resguardo: una casa de madera y techo de plástico que se volvió la primera aula de la escuela.
“Para los niños, la gente fue a recoger leña para hacer un aula en madera, un salón de tablas”, dice José William Rivera, rector de la escuela de Kitek Kiwe, en donde funciona el sistema de educación indígena propio (Seip). La escuela ahora tiene siete aulas construidas en varios lugares del resguardo, para alrededor de 127 niños que estudian allí en la semana.
Es un jueves de abril y son las 10:00 de la mañana. Sin embargo, ese día no hay niños estudiando en las aulas ni jugando afuera. El sistema educativo indígena funciona por las ciclos de la luna. Cuando hay luna nueva no se puede recibir formación ese día, ni dos días antes, ni dos días después. Es un calendario que hace parte de la autonomía indígena en su educación que ha reconocido el Estado. Ese calendario no solo rige la escuela, sino el ritmo de la vida de las casi 400 personas que viven en el resguardo y que en esos días frenan su actividad.
Rivera está parado en una loma al lado de la casa principal y con su mano señala donde ahora hay una construcción de cemento hexagonal, aún en obra gris. “El primer salón de madera se hizo aquí. Nosotros lo tumbamos en el 2024 y a partir del 2025 comenzamos a construir esta aula que ya está terminada”, dice. Habla con orgullo al decir que fue hecha con mano de obra de la comunidad, con diseños y planeación indígena.
El aula es para él también la muestra de la inversión que ha recibido Kitek Kiwe en los últimos años en este gobierno. “Llegó por la transferencia que se hace, a través del Cric y luego nos llega a nosotros. Son recursos que vienen por metas de minga”, dice Rivera para referirse a la plata que acordaron por el decreto 1811 y que le llega al Cric.
En los últimos cuatro años del gobierno Petro, el MinEducación ha contratado 210 mil millones de pesos. La cifra es un aumento de más del........
