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Petro repite los errores económicos del chavismo

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20.01.2026

Este es un espacio de debate que no compromete la opinión de La Silla Vacía ni de sus aliados.

Hugo Chávez y Gustavo Petro llegaron al poder con diagnósticos similares: sociedades profundamente desiguales, indignación por la corrupción rampante, instituciones capturadas por intereses particulares y frustración generalizada ante la falta de oportunidades. Ambos prometieron transformaciones redistributivas mediante el poder del Estado. El problema no fue identificar males reales; fue recetar un tratamiento que, en el caso venezolano, terminó por destruir al paciente.

Venezuela exhibe hoy el resultado: una economía que se contrajo aproximadamente 80% entre 2013 y 2024, la peor crisis registrada en América Latina fuera de contextos de guerra. Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), más del 90% de la población vive en pobreza. El coeficiente de Gini superó 0,53 en 2024 y el país que prometió eliminar la desigualdad terminó siendo uno de los más desiguales de la región.

Este artículo no argumenta que exista malicia ni conspiración. El argumento es más simple: ambos gobiernos cometieron y cometen errores básicos de política económica. Cuando se fijan precios por debajo del costo de producción, la producción desaparece o migra a mercados paralelos ilegales. Cuando se imprime dinero para financiar déficits, la inflación devora los salarios. Cuando el salario mínimo aumenta muy por encima de la productividad en economías con alta informalidad, se destruye empleo formal. Estas no son opiniones ideológicas; son regularidades empíricas documentadas en decenas de países.

El 7 de enero de 2026, Petro publicó en redes sociales: “El Banco de la República ha caído en la falacia de creer que la inflación en Colombia depende de la liquidez monetaria, cuando ésta es escasísima y frena el desarrollo nacional.”

Esta frase podría haber sido pronunciada por Chávez o por Maduro en cualquier momento entre 2003 y 2018. Fue exactamente ese diagnóstico—la inflación no es monetaria, el banco central “frena el desarrollo”—el que justificó la destrucción de la independencia del Banco Central de Venezuela.

El proceso fue sistemático. Entre 1999 y 2006, el BCV entregó al tesoro aproximadamente 19.000 millones de dólares en “ganancias cambiarias” ficticias. Entre 2005 y 2012, se transfirieron 44.000 millones de dólares de reservas internacionales a FONDEN, un fondo paralelo sin controles. En 2009, se reformó la ley del BCV para permitir el financiamiento directo del déficit fiscal. El resultado: la hiperinflación más severa de la historia latinoamericana, superando el millón por ciento anual en 2018.

Colombia todavía tiene un banco central independiente con credibilidad. Pero la declaración de emergencia económica de........

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