En economía, ortodoxo no es igual a responsable
Isabel Arroyo*
Economistas de distintas corrientes han calificado al presidente como irresponsable por la serie de medidas con las que inició la última etapa de su gobierno. En muchos sentidos, lo ha sido. Pero se equivocan quienes señalan que el problema está en haber roto con la ortodoxia que, supuestamente, ha dominado hasta ahora el manejo de la economía colombiana.
Ser ortodoxo no es lo mismo que ser responsable. No pretendo adentrarme en debates entre escuelas económicas. Considero, sin embargo, que es importante cuestionar la noción de “ortodoxia” económica como sabiduría convencional de la que es peligroso alejarse y que estaría resguardada por quienes, desde la academia, los gremios y el gobierno, estuvieron durante años a cargo de señalar el rumbo de la economía colombiana.
Un buen ejemplo es lo que ha ocurrido con la discusión alrededor del aumento de 23% al salario mínimo. La nota de La Silla Vacía que recoge las principales críticas a esta medida no hace énfasis en lo inusitadamente alto del incremento (siete puntos porcentuales por encima de lo que las centrales sindicales solicitaron en la fallida negociación con los empleadores). Presenta, en cambio, los argumentos genéricos en contra de aumentar el salario mínimo: que no beneficia a los informales (en Colombia, son la mayoría de los trabajadores) y que afecta a los más vulnerables vía mayor inflación, más desempleo y más barreras a la formalización.
Los economistas “ortodoxos” seguramente estarían diciendo lo mismo si el incremento hubiera sido del 11%, monto que expertos reconocidos (aunque no tan ortodoxos) consideran que sí hubiera........
