Dos fracasos constitucionales, por Rosa María Palacios
Dos asuntos han hecho crisis estas últimas semanas. En ambos casos, las soluciones que establece la Constitución no han sido suficientes. De un lado la reelección encubierta de alcaldes y de otro, el unicameralismo encubierto del Senado. Curioso que, en ambos casos, lo encubierto es lo que une y prima.
En el 2015, durante el gobierno de Ollanta Humala, se modificó la Constitución para impedir la reelección indefinida de alcaldes y gobernadores. Se debatió y pesaron más los argumentos a favor de la reforma. En la práctica política, el fenómeno de la corrupción en los gobiernos subnacionales hacía metástasis en Áncash. Lo que buscaba el cambio era impedir el mismo vicio que explica por qué no tenemos reelección presidencial: quien está en el poder tiene el privilegio de usarlo para ganar votos. La neutralidad electoral, en el Perú, resultó un imposible de cumplir. Por eso, se permitió la reelección mediata y se prohibió la inmediata. El espíritu y el texto del artículo 194 es indubitable: "No hay reelección inmediata para los alcaldes. Transcurrido otro periodo, como mínimo, pueden volver a postular sujetos a las mismas condiciones". ¿Qué es lo oscuro? ¿Qué no se entiende? Si Rafael López Aliaga renunció a la alcaldía que ganó para el periodo 2023-2026 no puede volver a ser alcalde hasta el periodo 2031-2034.
Sin embargo, la trampa llegó y se extendió por todo el país. La prohibición expresa de reelección se brincó haciendo postular al alcalde como primer regidor. Luego, haciendo renunciar al candidato a alcalde. Un........
