Sociedad deshumanizada
Maricarmen es ya un símbolo de la deshumanización de nuestra sociedad. Un proceso que, viniendo de lejos, adquiere hoy naturaleza casi cotidiana, amenazando a crecientes capas de población, con indiferencia de edad y sexo, de renta y formación. La aceleración e intensificación de la inversión inmobiliaria como un jugoso negocio para la especulación es el sino de los tiempos de casino que vivimos. Nos aboca a sociedades donde, bajo formas crecientemente depuradas, el hombre se convierte en un lobo para el hombre.
Maricarmen es el penúltimo caso de esta ciega acción deshumanizadora; también, por fortuna, de alguna solidaridad que, en la práctica, muestra su absoluta impotencia ante la apisonadora del Derecho que nos hemos dado. Maricarmen ha sido la........
