La lucha contra el narcotráfico no perdona la tibieza
España no es un narcoestado. Conviene afirmarlo con claridad. Pero sería una grave irresponsabilidad ignorar que existen territorios donde el narcotráfico lleva años ganando terreno y desafiando cada vez con mayor descaro la autoridad del Estado. El sur de España, y muy especialmente el Campo de Gibraltar y otros puntos del litoral andaluz, se han convertido en escenarios donde las organizaciones criminales actúan con una capacidad operativa que debería suscitar una profunda preocupación en toda la sociedad y especialmente en nuestra clase política.
El problema ya no consiste únicamente en la entrada de toneladas de hachís o cocaína. Lo verdaderamente inquietante es el inmenso poder económico que genera este negocio. El narcotráfico mueve cantidades de dinero prácticamente ilimitadas, suficientes para adquirir embarcaciones de alta velocidad, tecnología de última generación, redes logísticas internacionales y, lo que resulta aún más........
