Mirando a Roma para no mirar a Rabat
Hay paradojas que se explican por sí solas. España afronta una grave crisis en su frontera sur y, sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez parece haber encontrado en Italia el principal motivo para elevar el tono diplomático.
Conviene detenerse un momento en esa contradicción.
Lo sucedido en Ceuta merece una explicación mucho más completa de la que hasta ahora hemos recibido. Miles de personas asaltando el territorio nacional no es un episodio más de presión migratoria, es un cuestionamiento de la capacidad de España para defender su propia soberanía e integridad territorial.
Y ante esta situación, el Gobierno en lugar de pedir explicaciones al país que está al otro lado de la frontera, ha decidido abrir otro frente: Italia.
El Ejecutivo de Giorgia Meloni estableció controles temporales sobre determinados viajeros procedentes de España, y Madrid ha respondido aplicando el........
