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El curioso libro dedicado a Ourense de los 25 años de paz

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En 1964, al conmemorarse el 25 aniversario de la victoria de Franco sobre la II República, el régimen editó un libro conmemorativo para cada provincia, que venía a ser como un compendio resumen de propaganda de lo bien que le había venido a todo el mandato de Franco. Para cada edición se escogió como autor del relato principal a un personaje afecto al régimen con la misión de alabar los resultados de aquel periodo. Para el libro dedicado a Ourense se designó al falangista Eugenio Montes, obviamente por considerarlo la pluma más afecta a Franco, labor en la que ni encajaría ni con quienes se hubiera podido contar otros intelectuales del momento, como era evidente.

Poseo y me he vuelto a ejemplar con un ejemplar del libro titulado “Orense. España en Paz” y lo vuelto a ojear. Lo primero que choca es la nomenclatura de la topografía, donde Xinzo de Limia es “Ginzo de Limia” y el resto de los nombres alterados del resto de los lugares de la provincia. Curiosamente, le volumen lleva anexo un microsurco de plástico con dos temas del folkore popular gallego.

Para que se hagan una idea del tono del libro, basta leer como comienza: “Para Orense estos veinticinco años de venturosa paz han sido de los más prósperos y fértiles de su bimilenaria historia. Historia que se podrá repasar recorriendo los caminos que, tangencialmente -demasiado tangencialmente-, cruzan nuestra provincia, que, en gran parte, depende de ellos. Cierto que por doquier el camino no solo Ie da movimiento a cuanta vida haya, sino que la suscita; pero en la tierra orensana esta verdad universal se escribe con mayúscula” Y luego se van enjaretando otros típicos conocidos de siempre.

Aparte de los tópicos, el libro es interesante como documento revelador de aquel tiempo, contiene una serie de datos y fotos interesantes

Montes añade: Aunque sin perder el misterio céltico que nos quedara siempre en 10 hondo, nuestra tierra se abre al universo, se abre a luz de civilizaoi6n, cuando los romanos nos trazan por ella sus vías, esas que, desde Braga a Astorga, iban de balneario en balneario, de agua milagrosa en agua milagrosa. Orense, como ciudad, nació en torno a Las Burgas. Los nombres orensanos más antiguos, los primeros que se hayan cincelado en piedra perdurable, son los hallados al pie de los puentes, en las Burgas hervorosas y en Baños de Bande; y de aquellos que iban a servir a las legiones: por de pronto y por de cerca, a León”.

Aparte de los tópicos, el libro es interesante como documento revelador de aquel tiempo, contiene una serie de datos y fotos interesantes. Aunque resumida, incluye una cronología de la historia de Ourense hasta 1963. Finaliza destacando la fecha del año 1957 en que Franco inaugura el tramo Carballiño-Puebla de Sanabria, que acorta el viaje de Ourense a Madrid, asunto ciertamente celebrado en su momento, ya que era una cuestión pendiente desde los años veinte del pasado siglo. Y curiosamente, la cronología se cierra en 1963, con la muerte de Vicente Risco.

El resto del libro es un compendio de datos geográficos, redes fluviales, clima, comarcas naturales y población. Dice el libro que n 1940, si la población de hecho era la de los 458.272 habitantes, la de derecho daba los 494.968. Ya la emigración hacia las Américas, de una parte, y hacia las otras regiones de la península, de otra, se hacia sentir en los datos estadísticos. En el último censo oficial, de diciembre de 1960, la población de hecho era de 451.474 habitantes, mientras que la de derecho había descendido también a los 488.241, por las mismas causas emigratorias y por el acceso del campesino hacia las ciudades. En los tres años anteriores a 1964. 40.000 los orensanos emigrados, especialmente a Alemania, Suiza, Holanda y Francia. Es incuestionable el contraste de este dato con un libro laudatorio para resaltar lo bien que iban las cosas en la España de Franco a los 25 años del final de la guerra civil. Otro dato interesante se refiere a la propia población de la capital, con el lenguaje triunfalista de la época

Copio: “En 1900 solamente contaba con 15.914 habitantes y en 1930 era también de solo 21.579. Inmediatamente después de la Cruzada de Liberación el proceso se acelera tan notablemente que en diciembre de 1939 registra su censo los 28.827 habitantes de hecho; en 1950 da un salto a los 55.574 para volver a saltar, en 1960, a los 64.153 habitantes de hecho, población superior a la de derecho, registrada en el último censo oficial”. En resumen. un libro curioso que resume otros aspectos de la realidad de la provincia y la capital, con referencia a monumentos, sociedades, entidades culturales y hasta vida religiosa o la cocina típica, romerías o deporte, pasando muy por encima del censo de intelectuales que era evidente no se podían instalar en el relato del régimen.


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