La útil colaboración de los temerosos
Entre toda la enorme y exquisita producción de Julian Barnes, -que este año ha sido agraciado con el premio Princesa de Asturias-, hay una novela que me fascina por su tesis, estructura y ejecución literaria. Se trata de “El ruido del tiempo” (Anagrama, 2022). Una obra que ilustra en detalle, desde lo irónico y lo juguetón, la metástasis del mal. El compositor ruso Dmitri Shostakóvich es aquí el sujeto de la ficción, un hombre dividido entre la fidelidad a la música y la lealtad forzosa al régimen estalinista con tal de sobrevivir, tanto él como su familia.
No es casual la fragmentación narrativa en bloques de texto que parecen notas marginales; es la evocación de un hombre recortado en tirillas por la tijera del terror y que luego se van entremezclando de manera tal que el pasado de relativa felicidad en la infancia y la omnipresencia del miedo se entrecruzan formando una........
