Acampada «agitprop»
La percepción de que la gente de buen corazón, que es la inmensa mayoría, ha sido utilizada en el «caso Maricarmen» es cada vez más evidente. Hay que ser muy mala persona para no conmoverse ante la imagen de una anciana desalojada del piso en el que vivió toda la vida. Por eso es exigible a quien tiene la responsabilidad de legislar, el Gobierno, que lo haga protegiendo los casos de inquilinos con especial vulnerabilidad, pero con soluciones que, al mismo tiempo, no carguen sobre las espaldas del propietario el coste de otorgar a esas personas unos alquileres a precios por debajo del mercado. Es decir, el Gobierno debe asumir ese coste, compensando al propietario vía exención de impuestos o como considere. Con la excepción de los fondos buitres, dicen algunos, puede que con razón. Y aquí es donde afloran las........
