La cara y el rostro
Normalmente, las palabras “cara” y “rostro” se usan como sinónimas. No obstante, en la filosofía, este par de conceptos se han utilizado para describir cosas distintas. Varios autores han trazado esa distinción, entre ellos, Levinas. En el breve espacio de este artículo quisiera hacer un esbozo de cómo entiendo yo esta diferencia.
Nuestra cara está hecha de piel, tendones, músculos y huesos. Como le sucede al resto del cuerpo, la cara cambia con el tiempo. En la cara de un recién nacido no se advierten los rasgos faciales que adquirirá después. No se sabe a quién se parecerá cuando crezca. En la adolescencia, las caras sufren cambios drásticos. En los hombres aparece el vello facial y en las mujeres se resaltan otros rasgos. En la madurez tenemos la cara que nos identifica. Es el momento en el que nos toman las fotografías oficiales con las que se nos recordará en el futuro. Con la vejez, las caras sufren otras transformaciones. Se marcan las arrugas, aparecen las papadas, los........
