El sanchismo como patología política
Al sanchismo se le puede aplicar la idea médica de patología por su funcionamiento, comportamiento, obsesiones y objetivos. Es lo que mejor define al hiperliderazgo de un político que se comporta como un aventurero obsesionado con mantenerse en el poder a cualquier precio y, por tanto, dispuesto a hacer lo que sea necesario con tal de alcanzar sus intereses particulares. No existe un caso igual en las democracias mundiales o en la historia contemporánea de España. Ningún gobernante elegido en las urnas ha tenido un comportamiento similar. El extremo alcanzado es, además, pernicioso para la sociedad, la vida política y la estabilidad de las instituciones. Hay numerosos tipos de patologías políticas, como el síndrome de Hubris, donde se produce una alteración psicológica de la personalidad como consecuencia del ejercicio prolongado del poder. Es fácil de notar porque provoca soberbia, el desprecio por las opiniones contrarias, el narcisismo y una disociación con respecto a la realidad. A esto podemos añadir la partidocracia, porque el PSOE, canibalizado por el sanchismo, prioriza su propia supervivencia a cualquier otro interés. El Gobierno socialista comunista ha abrazado el estatalismo, porque cree que el Gobierno es el único motor social, económico y político.
La separación de poderes les resulta indiferente, porque consideran que el Gobierno es la única fuente de poder. Finalmente, esto se completa con la polarización destructiva y el sectarismo, así como el uso masivo de la mentira y el miedo.........
