El punto ciego de Woldenberg
José Woldenberg nos recuerda recientemente, en su columna, que el núcleo duro del liberalismo es “la protección de los individuos frente al poder del Estado”. Agrega: “Se trata de crear una serie de instituciones y normas, capaces de garantizar a los ciudadanos muy distintos y estratégicos derechos como las libertades de expresión, prensa, asociación; y, al mismo tiempo, configurar una serie de límites a las instituciones del Estado, para que éstas no puedan actuar de manera caprichosa, opresiva”.
¿Y caprichosos y opresivos sí pueden ser los individuos en una sociedad funcional? Me refiero tanto al capo que sueña con ser líder de un cártel, al inversionista que quisiera minimizar su pago de impuestos o al mitómano que tiene la perversión de sembrar y viralizar mentiras en las redes sociales. Es........
