La culpa es de la vaca
La culpa es de la vaca es un bello relato en el que un campesino termina atribuyendo sus problemas a todo lo externo, menos a sí mismo. Quizás por eso el texto viene tan bien para estos días.La llegada de De la Espriella a la Presidencia constituye, a mi juicio, una mala noticia. Su discurso violento y sus propuestas regresivas representan un riesgo evidente para la convivencia democrática. Y el respaldo público de Trump a su candidatura fue un hecho gravísimo, una indebida intromisión en los asuntos internos y una afrenta a la soberanía nacional.Además, para no llamarse a engaños, el candidato electo y su fórmula vicepresidencial tienen más similitudes que diferencias con los viejos dirigentes del liberalismo tradicional, el conservatismo, Cambio Radical, el Centro Democrático o La U. Son una nueva versión de las mismas élites que mal gobernaron durante décadas.........
