Lo que nos incomoda de ser humanos
Hay algo profundamente incómodo en ser humanos. Y más aún… en ver a otros siéndolo. Ver la imperfección, la vulnerabilidad, la contradicción, nos confronta de una forma que pocas cosas logran. Porque en el fondo, no solo estamos mirando al otro… nos estamos viendo a nosotros mismos.
Durante mucho tiempo aprendimos a vivir desde el “debería”. Debería haber sido mejor, dicho otra cosa, elegido distinto. Ese lenguaje se volvió cotidiano, interno, automático, y sin darnos cuenta también empezó a definir la forma en la que miramos a los demás. Como si existiera una manera correcta de ser humano. Como si todos tuviéramos que tener claridad absoluta, coherencia permanente y respuestas listas en todo momento.
Pero basta con detenernos un segundo para notar lo evidente: la vida no funciona así. A veces elegir qué........
