Cuestiónate a ti antes de cuestionar a los demás
“Piensa mal y acertarás”. ¿Te suena? Es una de esas frases que alguien dijo alguna vez en tu familia, en tu entorno, en una conversación cualquiera… y que, sin darte cuenta, empezaste a repetir, a creer, a vivir. Pero vale la pena preguntarse: ¿de verdad piensas así… o solo lo heredaste? Vivimos en una época en la que opinar es inmediato. Todo el mundo tiene algo qué decir, algo qué señalar, algo qué corregir. Las redes, las conversaciones, incluso los espacios cotidianos se han llenado de juicios rápidos, de críticas automáticas, de palabras que muchas veces salen sin filtro. Y en medio de todo eso, algo empieza a perderse: la capacidad de mirarnos hacia adentro.
Cuestionar es necesario, nos hace crecer, nos permite evolucionar, nos ayuda a........
