¡Basta de criticar hasta destruir todo!
El martes pasado, tras la salida de la Selección Colombia de la Copa Mundial, vi muchísimos mensajes de feroz crítica -quizás animados por el dolor de la derrota- contra el equipo que nos representó como país. No está de más hacer reclamos, pero una cosa es la crítica y otra la destrucción de lo hecho, la invalidación de lo alcanzado.Conviene recordar qué fue exactamente lo que pasó: Colombia no perdió un partido en este Mundial: jugó cinco encuentros sin conocer la derrota, venció a Uzbekistán, a la República Democrática del Congo y a Ghana, empató con Portugal y cayó ante Suiza sin caer, irónicamente, porque el 0-0 se sostuvo durante 120 minutos y todo se resolvió en la lotería de los penales. En la prórroga, un cabezazo de Lucumí se estrelló en el travesaño. En la tanda, el remate de Dávinson Sánchez golpeó el horizontal y la pelota picó........
