Cuaresma y salud: los costos invisibles de los excesos
La Cuaresma propone un tiempo de reflexión y sobriedad. Además de su sentido espiritual para millones de personas, este periodo ofrece una oportunidad práctica para revisar nuestros hábitos. El ayuno y la moderación no son castigos: bien entendidos, funcionan como una pausa consciente frente a cuatro excesos normalizados hoy: trabajo sin límites, comida en exceso, estrés crónico y consumo de alcohol.
En una sociedad que normaliza el “siempre más”, los excesos se han vuelto parte del paisaje cotidiano. Estos excesos son factores de riesgo con efectos medibles y acumulativos sobre la salud física y mental. La evidencia científica es clara: el cuerpo cobra la factura, tarde o temprano.
El exceso laboral no es sinónimo de productividad. Jornadas prolongadas y falta de descanso se asocian con mayor riesgo de enfermedad. La Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo han........
