Once Caldas: a Dayro lo daban por muerto
A Dayro lo tenían los aficionados "fuera del juego", lo veían como pieza de museo y algunos se atrevían a redactar su epitafio. Pero reapareció apoteósico. Con goles... goles de colección que le abren de nuevo el camino a la selección.
De aquellos que llevan a los críticos a morderse la lengua. Fue otra de sus tardes de redención. Para él, para el Once Caldas, Para el entrenador Herrera. El fútbol tiene esas cosas, un taquito y un gol, por su efervescencia, tienen más poder que uno o mil discursos. Uno, o mil insultos.
Y que taquito. Sutil, venenoso, quirúrgico. La culminación........
