Pasión de charlatanes
Amaneció Colombia después del 31 de mayo y el ventarrón político se sintió más fuerte que cama de motel. Los resultados de la primera vuelta presidencial no solo sacudieron las toldas locales, sino que pusieron al país en la vitrina de la comunidad internacional, con los inversionistas extranjeros respirando profundo, aliviados, como quien encuentra sombra fresca bajo un cují en plena frontera.
La prueba reina de esta confianza renacida fue el tremendo batatazo que se pegó el dólar al abrir el mercado el lunes. La divisa gringa, que venía más alzada que capataz de hacienda y haciendo sufrir a los importadores, se pegó un frenazo en seco cayendo 114 pesitos de un solo golpe, aterrizando en unos envidiables $3.584. Parece que a los mercados emergentes se les quitó la tembladera.
El optimismo se instaló en el........
