menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Motas de pureza impoluta

22 0
22.04.2026

La década pasada nos dejó fabulosos ganadores del Premio Nobel que, de cuando en vez, despiertan de su mutismo creativo para descrestarnos nuevamente con su genialidad. Uno de los más activos es Mo Yan (Nobel 2012), pero no tanto porque a sus 71 años esté produciendo historias maravillosas con la prolificidad de Vargas Llosa (¡qué más querríamos!), sino porque su editorial, Kailás, ha sabido dosificar las traducciones al español del material existente de su canon bibliográfico en idioma original para sortear la dura sequía de obras relevantes que inició en 2009 con “Rana” y que sólo vino a romperse hasta 2020 con “Flores Tardías”.

Un trabajo quirúrgico de tempo y oportunidad que nos ha permitido gozar de sus obras siguiendo una sana periodicidad, ni tan separada como........

© La Opinión