Decidir hasta el final
Decidir hasta el final
Por lo general vivimos de espaldas a la muerte; es como si no hablando o pensando en ella la alejáramos de nosotros o no existiera. Craso error ya que la vida y la muerte forman parte de un continuum y están indisolublemente ligadas. Además, no es la muerte en sí lo que muchas veces nos preocupa y lo que realmente nos asusta es el tránsito hacia ella, son los momentos finales de nuestra vida, sobre todo desde aquel en que nuestro médico (si es honesto) nos dirá que nuestra dolencia no tiene solución, con todo lo que puede conllevar pensar en la enfermedad y lo que esta acarrea: el dolor, la limitación, la pérdida del rol, la soledad, la incomprensión, el sufrimiento, al fin y al cabo.
Escuchando el otro día a Daniel Ramos, en la Biblioteca Pública de Zamora, donde nos presentaba su libro sobre los Cuidados Paliativos, me hizo volver a pensar en algo que está mal conceptuado, en la población general y lo que es aún peor por los propios profesionales del sistema sanitario y por lo tanto mal aprendido. Algo por lo que hemos luchado durante mucho tiempo todos a los que los Cuidados Paliativos nos tocaron el corazón. La filosofía y la ciencia en Cuidados Paliativos no está en llegar ante un paciente y saber cómo, cuándo y cuánta morfina le debemos administrar o prescribir. Marcos Gómez Sancho siempre dice, con toda la razón, que la morfina enviada por correo........
