De ponerse morados a sonrojarse
De ponerse morados a sonrojarse
Hace años, unos diez, muchos pueblos exultaban de gozo al ver, que al lado de las carreteras y cercanos núcleos, se construían con sólidos fundamentos espacios llamados puntos limpios. Se depositarían enseres, trastos viejos, que hay bastantes en todas partes. Se eliminaron con gran trabajo y coste económico por parte de los ayuntamientos los vertederos incontrolados que afeaban los paisajes. El gozo duró poco tiempo. Aun a riesgo de ser tachado de victimista, indocumentado, desinformado, mal pensado intento aclarar algo de lo que se y oye. Las subvenciones deben darse cuando es dinero público administrado y recaudado por las administraciones con responsabilidad, seguimiento y control, evitando despilfarros y sangrías a bolsas y bolsos impropios
Poco a poco nos fuimos educando a no tirar los despojos en cualquier lugar. Aceites usados, camas, tresillos, muebles viejos, hierros, mantas. Había de todo. Cada cierto tiempo pasaba un camión y recogía lo depositado. Lo cierto es que los tales puntos limpios costaron un........
