Las mentiras de la Luna, esa gran desconocida
Imagen de la Luna. / Crédito: NASA.
Para poder mentir resulta necesario conocer la verdad. Hay veces que nos parece que alguien nos está mintiendo y no es así, sino que, simplemente, desconoce aquello de lo que está hablando. Y es que, desafortunadamente, cada vez hay más gente que hace caso omiso de aquello que decía "es mejor callar, aun a costa de parecer tonto, que hablar y no dejar ninguna duda de ello". El caso es no callarnos y meter baza sobre lo que sea, bien para tratar de apoyar aquello que más nos llega a interesar o simplemente para decir lo primero que nos haya pasado por la cabeza.
También hay quien, siendo conocedor de alguna cosa, miente a sabiendas. De hecho, el único satélite que tenemos, al que llamamos Luna, nos ha estado engañando durante muchos años, y no pocos siglos, valiéndose de listillos y manipuladores, más o menos interesados en presumir de su sapiencia o en justificar determinadas teorías filosóficas o religiosas. Quizás haya sido una especie de venganza por aquello de que nosotros, al estarla arrastrando, la hacemos dar vueltas y vueltas alrededor del Sol.
De hecho, la Luna solo nos ha enseñado una parte de su anatomía, siempre la misma cara, lo que podría habernos hecho pensar que permanecía inmóvil, tan a gusto, ahí arriba, inspirando a enamorados y poetas. No hay manera de........
