Las trampas del tranvía al Carmen
El tranvía de Murcia a su llegada a la parada 'Residencia universitaria'. / L.O.
Murcia y los carmelitanos deberían estar contentos con el anuncio del Ayuntamiento capitalino hace unos días sobre la ampliación del tranvía hacia el sur con una inversión estratosférica en obras, una de las más cuantiosas que se ejecutarán con la participación de las tres administraciones: estatal, nacional y local. Solo el dinero destinado al soterramiento de las vías del tren supera la cuantía destinada al tren ligero en su prolongación más allá de la almendra urbana (el centro de la ciudad).
Sin embargo, es lógico que el champán no corriera por las calles, puesto que los ciudadanos sureños están ya acostumbrados a los anuncios que finalmente quedan en nada. La ampliación del tranvía es una iniciativa largamente deseada y largamente contada por los administradores públicos de la Glorieta, que llevan muchos años prometiendo este proyecto que ya está en la categoría de quimera. El PMUS (Plan de Movilidad Urbana Sostenible) presentado por el alcalde Cámara hace décadas ya establecía el tranvía como eje vertebrador del transporte público.
Los populares de antaño dieron un paso más y el fallecido concejal Javier Iniesta (que creyó firmemente en el tranvía) presentó en 2014 el proyecto de ampliación al Carmen que, paradójicamente, se parece al que ahora se ha hecho público por parte de la alcaldesa, Rebeca Pérez. Han pasado doce años desde entonces y nada se ha avanzado en su tramitación, puesto que los acuerdos para la financiación aún están por concretar y firmar. Más de cien millones tendrán........
