Entre el esternón y el ombligo
Un instante del espectáculo ‘L’approche infinie’. / Gema Panalés Lorca
La aproximación infinita
Imagine que usted y su pareja deciden quedar en un remoto y exótico lugar del planeta al que ambos deben acudir por separado. La idea es romántica y original: cuando se reencuentren, se casarán. Pero el viaje se alarga, suceden todo tipo de contratiempos, y cuando finalmente se encuentran, rompen su relación para no volver a verse hasta 22 años después. Esta es la secuencia de Los amantes, la performance que protagonizaron Marina Abramovic y Ulay en 1988. Cada uno caminó desde un extremo de la Gran Muralla China y, tras 90 días y 2.500 kilómetros, se encontraron en el centro y dieron por finalizada su relación sentimental y artística —él había dejado embarazada a la traductora que le acompañó durante el trayecto—.
Este ‘acercarse para separarse’ es la idea de la obra L’approche infinie, una delicada y cautivadora pieza de danza que el coreógrafo francés Yoann Bourgeois presentó en el Festival de Arte en la Calle MUECA, que acogió la ciudad tinerfeña de Puerto de la Cruz este pasado fin de semana. Subimos para caer, nos alejamos para........
