Subiendo al Sinaí
Monasterio de Santa Catalina, en el desierto del Sinaí, Egipto. / L.O.
Con el paso de los años se va teniendo, generalmente, la lucidez de asumir que el tiempo es limitado y que no alcanza este para lo mucho que nos gustaría realizar. Tengo la certeza —con toda serenidad— de que no podré viajar a muchos de los lugares con los que soñaba de joven y que ansiaba, apasionadamente, conocer. Asumo, igualmente, los numerosos libros que se apilan en mi lista mental y que, casi con toda seguridad, no llegaré nunca a poder leer. No hay nada malo en esto: el tiempo va restando minutos a nuestras vidas, y su administración, con los años, se vuelve tremendamente valiosa, poderosa y selectiva.
Existen algunos destinos de viaje en el mundo que están a otro nivel, en otra clasificación más exclusiva de los habituales destinos turísticos; siendo casi siempre interesantes estos, por supuesto. Generalmente, no son demasiado visitados y esconden en sus entrañas un misterio de siglos, incluso de milenios. Es cierto que viajar siempre nos enriquece, nos abre la mente e ilumina con nuevas formas de comprender el mundo poliédrico que habitamos. Pero hay lugares en el mundo que han sido modelados por........
