La astilla del palo
Hace tiempo que dejé a medias la serie Narcos, y sinceramente no creo que vuelva a buscarla para verla. En su día, creía que iba a encontrarme con esa vida de bandolero que podía sonarme un poco por alguna noticia de la tele, o con una sucesión de anécdotas de policías y ladrones, quizá un poco más violenta de la cuenta, pero nada más. Algo entretenido para pasar el rato. No sé si pasé del segundo capítulo.
Lo que me repugnó no fue la violencia, que prácticamente no la vi, sino la astucia malévola con la que se desenvolvía Escobar en su negocio de contrabando. La forma que tenía de someter a cualquiera que se interpusiera en su camino, recitándole de memoria la calle en la que vivía, o el nombre de cada uno........
