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Guillén y la verdad del día después

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07.06.2026

La alcaldesa de Murcia no va a cumplir mañana el ultimatum del PSOE, pero algo tendrá que hacer. / Leonard Beard

«La crítica política es legítima, pero la mentira no». Frase para esculpir en el frontispicio, extraída del comunicado del PP para desmentir al portavoz municipal del PSOE, Ginés Ruiz Maciá, quien denunció que trabajadores de la empresa concesionaria del servicio de Parques y Jardines, bajo la tutela del primer teniente de alcalde, José Guillén, habían sido reclamados para hacer bulto en un acto público protagonizado políticamente por éste. Esto, tras que en el comunicado se afirmara de manera taxativa y con reiterado énfasis que ningún trabajador había asistido al acontecimiento, por lo que planteaba la reprobación del portavoz socialista, quien habría difundido una mentira.

Pero a la mañana siguiente, La Opinión publicó los whatsapp que contenían mensajes de ejecutivas de la empresa que pedían a los trabajadores que abandonaran sus tareas, se marcharan a casa, se cambiaran de ropa y acudieran a las conferencias en sus propios vehículos, junto a audios en que algunos empleados mostraban su fastidio por tener que seguir esas indicaciones. Y, ya, Guillén, en una comparecencia a media mañana previamente programada para publicitar una de sus actividades, tuvo que desmentir el propio comunicado del PP, emitido la tarde anterior y muy probablemente redactado por él mismo, pues estaba bien claro que un número aún indeterminado de trabajadores había ocupado butacas del Auditorio Regional, donde tuvo lugar la jornada del Murcia Smart City Talent.

Es decir, «no había ni uno», como afirmó el día anterior, sino muchos, algunos de los cuales podrán ser identificados en el vídeo en que la propia web municipal daba cuenta del acto.

Así que deberíamos volver al concepto esculpido en el frontispicio: «La mentira, a diferencia de la crítica, no es legítima en política». Pero Guillén no se aplicó su propia doctrina, sino que atribuyó a la empresa la responsabilidad del reclamo y en vez de anunciar un expediente a la misma por conminar a los trabajadores a que abandonaran de inmediato sus faenas para que acudieran al acto, justificó el hecho por el interés que para ellos tenía el contenido de la jornada sobre tecnología aplicada a los servicios públicos. Esa lógica parece sobrevenida, pues si realmente hubiera existido un interés en la formación de estos trabajadores, bien la empresa o bien la propia concejalía les habría cursado una invitación en tiempo y forma en vez de llamarlos con urgencia, ya mediado el programa sobre Smart City, mientras trabajaban en los jardines. Aparte de que el empleado que se quejaba de que en ese momento estaba impregnado del polvo de una platanera tal vez tendría escasa motivación para escuchar, pongo por caso, que su trabajo de poda será realizado en el futuro por un robot.

Figurantes no, pero sí

Pero ya puesto a intentar sacar los pies del charco, Guillén pretexta que la jornada contaba con cientos de inscritos, incluso hasta desbordar aforo, y no precisaba de figurantes. ¿Dónde se ubicaron entonces los empleados de Parques y Jardines que finalmente ha tenido que reconocer que asistieron? ¿Y por qué si estaba........

© La Opinión de Murcia