¡Queremos a Neptuno!
Estatuas de Venus y Neptuno. / Álex Zea
Por fin se ha hecho justicia contigo, Neptuno, dios de los océanos y de los mares, colocándote en el lugar de mayor contenido simbólico de la ciudad, de espaldas a la Autoridad Portuaria. Con Venus, tu gentil compañera del Olimpo, has conseguido reconducir la iconografía de nuestros mitos fundacionales, san Ciriaco y Santa Paula, a sus verdaderos significados. Ella, encarnada en una turista desinhibida como las primeras sirenas que dieron fama a Torremolinos, en una de cuyas plazas campea otra de ellas, despechada y corniveleta, sobre un fálico monolito lleno de sugerencias. Tú, representado en síntesis genial entre marengo- con la red del copo solemnizada en oro sobre un brazo- y, a la vez, modesto mesonero, tenedor en ristre, sutil evocación del liderazgo hostelero por el que esta ciudad asombra al mundo en Fitur. Y el genial complemento de ese par de leones que flanquean a la pareja en alusión a las Cortes Españolas, sede del poder popular, descendidos de sus altivos pedestales para mezclarse con los paisanos y cruceristas que, en fecundo encuentro entre culturas, enriquecen nuestra vida cotidiana en el semáforo del Paseo de los Curas.
Porque en efecto, querido Neptuno, hay aquí muchos más motivos de agradecimiento que el simple disfrute de tus musculadas formas y el simbolismo con que tu figura nos enaltece. Con su tenacidad y generosidad, tu autor, ese contumaz Fidias ceutí de mundial renombre y contrastada modestia, ha puesto orden en........
