La muerte de los expertos
Ilustración conceptual de un agente de inteligencia artificial que atraviesa un entorno de pruebas y alcanza redes reales, una metáfora de los recientes incidentes de seguridad revelados por OpenAI y Anthropic. / IA/T21
Supongamos a efectos meramente introductorios que este mundo lo han construido los expertos. Por ejemplo, el excelente médico de familia que vive su profesión como sacerdocio y no como negocio. Su hija estudia Medicina en un país lejano, la distancia no le impide contraer una enfermedad. Para atajarla, consulta los síntomas con la irrebatible experiencia paterna, cuajada en miles de pacientes. Recibe de su progenitor el diagnóstico probable y el tratamiento preferente, la enferma le contesta por WhatsApp:
-Papá, me has recomendado lo mismo que la Inteligencia Artificial.
La covid-19 marcó la apoteosis del experto, aquellos epidemiólogos que después fueron vulcanólogos en Canarias, meteorólogos ante el cambio climático, ecólogos contra los incendios forestales y ahora sociólogos ceutíes. Sin embargo, un médico francés implicado a vida o muerte en la contención del coronavirus sentenció con humildad a medio camino de la pandemia:
-Por primera vez en la historia, los médicos avanzamos en el conocimiento de una enfermedad a la vez que los profanos.
Se refería por supuesto a los profanos informados y apasionados, que de repente se interesaron por........
