Los virreyes son ahora otros
Finalizado por fin el Mundial y sus torpes pasiones, no extrañará que los noruegos —un suponer— hayan despertado aquí más simpatías que algunas selecciones teóricamente más próximas en el afecto. Estas cosas pasan en las mejores familias.
Los compatriotas de Erling Haaland han salido del campeonato tras un brillante ejercicio en el que eliminaron incluso al pentacampeón Brasil. Pero eso es lo de menos.
Importa más el comportamiento cívico y bienhumorado de los noruegos, que se tomaron el torneo con humor y sin estridencias, entendiendo que era solo fútbol. Cero dramas, cero exaltaciones. Europa, en fin.
Decía George Bernard Shaw que Inglaterra y Estados Unidos son dos países separados........
