Las «cucarachas» revitalizan la debilitada 'democracia' india
Las protestas estudiantiles en la India tienen su origen en una página satírica de redes sociales llamada «Cockroach Janta Party» (Partido Popular de las Cucarachas, CJP). El activista Abhijeet Dipke creó la página en respuesta a un comentario despectivo del presidente de la Corte Suprema de la India, quien comparó a los activistas juveniles con «cucarachas», por cuestionar al régimen.
Lo que comenzó como una campaña online pronto se convirtió en un movimiento de protesta a nivel nacional contra las irregularidades en los exámenes realizados por la Agencia Nacional de Exámenes (NTA), especialmente la filtración de los cuestionarios del Examen Nacional de Elegibilidad e Ingreso (NEET), que llevó a numerosos aspirantes a estudiantes a suicidarse en todo el país.
La agitación cobró un impulso significativo cuando Sonam Wangchuk, veterano educador y activista social de Ladakh, se sumó a la campaña y emprendió una huelga de hambre indefinida exigiendo la renuncia del ministro de Educación de la Unión, Dharmendra Pradhan. El sábado 25 de julio, la campaña pudo atribuirse el mérito de haber forzado la renuncia de Pradhan.
De las redes sociales a las calles
Aunque la agitación inicial se centraba en una agenda de un solo punto, ahora se convirtió en un movimiento anticorrupción más amplio, encabezado por el CJP y por los jóvenes, para exigir responsabilidades al régimen de derecha autoritaria del Bharatiya Janata Party (BJP) en el poder. Con decenas de miles de estudiantes respondiendo al llamado del CJP a marchar hacia el Parlamento en Nueva Delhi el 20 pasdao de julio de 2026, la agitación aparece como uno de los mayores movimientos sociales de la India en los últimos años.
Las protestas ya obtuvieron el apoyo de un amplio espectro de partidos de la oposición, incluidos los de la izquierda, así como de destacadas figuras públicas y celebridades. El movimiento también atrajo una atención internacional significativa a través de campañas virales en redes sociales y de una amplia cobertura por parte de medios de comunicación independientes y de la prensa extranjera, en una escala no vista desde las protestas de los agricultores de 2020-21.
El BJP y sus simpatizantes respondieron de la manera contundente que les es habitual, con un coro de calumnias, calificando a los manifestantes de «antinacionales», «financiados por el extranjero», «antihindúes», «terroristas», etc. Cuando todos estos esfuerzos por difamar las protestas fracasaron, el BJP recurrió a la violencia policial, llevándose por la fuerza a Sonam Wangchuk del lugar de la protesta en Jantar Mantar Road. Wangchuk fue confinado en un hospital estatal, aislado de su familia y de sus aliados políticos.
Tras el llamado del CJP del 20 de julio a una marcha hacia el Parlamento, el ministerio de Asuntos Internos, dirigido por Amit Shah, desplegó fuerzas policiales y paramilitares para dispersar violentamente a los estudiantes reunidos en Jantar Mantar Road y sus alrededores. Esto incluyó el bloqueo de los servicios de internet cerca del lugar de la protesta y el uso de gases lacrimógenos contra quienes se encontraban en las calles, además de golpearlos con bastones policiales, apedrearlos y someterlos a detenciones arbitrarias.
Varias estudiantes también sufrieron violencia sexual por parte de la policía. Se reportó el uso de pistolas de perdigones por parte de las fuerzas antidisturbios. Aunque la policía de Delhi niega haber utilizado tales armas, al menos dos manifestantes fueron hospitalizados con heridas por este tipo de proyectiles, entre otras decenas de estudiantes que resultaron gravemente heridos.
La disidencia........
