Viaje del Papa León XIV: Transformar la tribuna parlamentaria en un púlpito
La anunciada visita del papa al Estado español no es un simple acto religioso. Es, sobre todo, una visita deseada por el Gobierno 'socialista' de España y, en parte, impulsada por el influyente 'lobby' católico que existe dentro del PSOE bajo las siglas de “Cristianos Socialistas”. Este grupo está encabezado por la veterana política Rosa Aguilar, quien, desde sus distintas responsabilidades de gobierno —tanto en la alcaldía de Córdoba como en la Consejería de Cultura de Andalucía—, ha favorecido siempre los intereses de la iglesia católica.
Otro político alineado con estos intereses es el vicepresidente del Gobierno, Bolaños, que desde hace tiempo viene preparando este golpe de efecto: la visita del papa, que ahora pretende presentar como un éxito político tanto ante su partido como ante el propio Gobierno.
En realidad, se trata de una operación de marketing político-electoral y de una clara traición al laicismo. El objetivo es proyectar la imagen de un gobierno moderado y centrado, ahora legitimado por la púrpura vaticana. La sesión especial conjunta de las Cortes, prevista para el 8 de junio, constituye una evidente vulneración de la supuesta aconfesionalidad del Estado. Las Cortes no deberían convertirse en el púlpito de ninguna religión y, sin embargo, lo serán para una sola, lo que supone un privilegio simbólico para el catolicismo.
Pero el problema no es solo simbólico: la existencia en el Estado español de un concordato con la Santa Sede representa una anomalía democrática y sigue siendo el principal apoyo jurídico de los privilegios fiscales de la iglesia, de la financiación pública del culto y del clero, de la educación católica en la escuela y de la red de centros........
